5.18.2011

1. -El antes

10 FACTORES IMPORTANTES PARA TOMAR EN CUENTA ANTES DE PARTIR:

1. CAMBIO DE ESTRUCTURA- Saber que la estructura molde donde uno se desenvuelve dejará de contenerlo el tiempo que se encuentre fuera. Para algunos esto puede traducirse en un sentimiento de extrema libertad que antes no se había ni experimentado ni tenido que manejar. Hay que tomar en cuenta que el ser humano es influenciable y que al ser parte de una estructura y vivir con la familia, muchas veces encuentra motivaciones en dicha estructura y, al salirse, puede ser desconcertante no sentir ésas fuerzas invisibles que nos contenían y motivaban en nuestro lugar de origen. Éste es un sentimiento normal y puede ser positivo porque lleva al encuentro con uno mismo y a la plena responsabilidad de las propias decisiones.

2. ALOJAMIENTO- Saber desde antes de partir el lugar donde uno vivirá disminuye preocupaciones a la llegada. Llegar sin una vivienda segura puede llegar a ser preocupante y hasta peligroso cuando uno se baja del avión y esto se incrementa si uno se está yendo a un lugar donde se habla un distinto idioma. También se puede dar el caso de que al llegar sin un hospedaje asegurado, dicho hospedaje no se consiga el mismo día de la llegada y uno tenga que acabar pagando algún hotel costoso o recurrir a soluciones desesperadas.

3. GASTOS- Siempre se recomienda tomar en cuenta todos los gastos que uno tendrá que cubrir estando fuera e incluso hacer una lista de dichos gastos. La dinámica de nuestra vida cambia cuando salimos de casa y puede que el tipo de gastos que tenemos también cambie, por eso vale la pena pensar como si uno ya estuviera en el lugar al que quiere irse e imaginar un día completo allá, así vienen a la mente gastos como el de el celular que necesitaremos durante la estancia en España, el gasto que tendremos que hacer todos los días para movernos de un lugar a otro en el metro de Londres, tal vez el pago de la lavandería que en casa no tenemos que hacer por tener una lavadora propia, los pagos del café-internet, la almohada que habrá que comprar a la llegada, etc. Todos los gastos deben planearse en función de nuestro lugar destino, no se gasta de la misma manera en Argentina que en Londres.

4. MEDICINAS- Es recomendable tomar en cuenta que si uno toma alguna medicina podría no encontrarla en la misma presentación, mismo nombre, o simplemente no encontrarla en el país destino, por eso podría ser recomendable empacarla en la maleta y prevenir, tal vez incluso respaldar el llevar la medicina con pedir al doctor de cabecera una receta médica que la justifique para que no hayan problemas al transportarla. Otra opción es checar desde antes dónde se encuentran las farmacias en el país de llegada y cuál es la equivalencia de la medicina en dicho país. También convendría investigar el precio para contemplarla en los gastos. Si no se toma alguna medicina en específico de todos modos conviene saber dónde se encuentra una farmacia en el lugar destino y de esta manera en caso de resfriado, dolor de cabeza o cualquier molestia que pueda surgir en el día día se contará con la tranquilidad al saber dónde se puede encontrar una solución. Saber que la farmacia está al alcance de uno brinda tranquilidad y evita tener que ponerse a investigar cómo encontrarla al momento de enfrentar una emergencia.

5. VISAS- Tener en orden papeles y visas es importante porque en la modernidad todos los migrantes somos criaturas del Estado y es el Estado el que le da a uno los permisos que acreditan como ciudadano, los permisos para estudiar y los permisos para trabajar. Muchos vuelos que salen de México a Europa hacen escala en Estados Unidos y son más económicos que los que van directo de México al destino, se recomienda checar que la visa americana siga vigente para el momento de nuestro regreso, si la visa americana llegara a expirar durante la estancia fuera y el vuelo de regreso es con escala, esto se traduciría en complicación. También es importante informarse con tiempo acerca de los requerimientos y procesos de obtención de la visa de estudiante o visa de trabajo para el país destino puesto que algunas embajadas requieren de sacar cita con meses de anticipación y niegan la visa (aunque ya todo esté pagado y organizado para la salida del país) en caso de que uno no lleve todos los documentos que piden.

6. ACULTURACIÓN
- Es normal que si la cultura es diferente pueda darse que uno tenga miedo de la manera en que lo acogerá la cultura a la que llega, sin embargo, a la persona que llega a la cultura nueva le pertenece su propia estrategia de aculturación y la relación casi siempre se da según el tipo de relación que uno quiere tener con esa cultura. Integrarse depende de uno y una actitud abierta y positiva será favorable en el proceso. Uno tiene que ir mentalizado a que probablemente enfrentará distintas costumbres, que son expresión de una cultura distinta a la propia, pero que eso, lejos de ser amenazante, puede resultar muy enriquecedor.

7. ENFOQUE- Informarse acerca de la cultura del lugar y planificar la manera en que se pretende enfocar la experiencia disminuye la posibilidad de no sentirse agusto a lo largo de a estancia o de tener dificultades para adaptarse una vez que uno llega al lugar. El tipo de enfoque puede ser de diversión, de experimentar una independencia, de encuentro profundo con uno mismo al poner distancia de la rutina del lugar de origen, conocer a fondo la ciudad a la que se llega, hacer amigos en ese país, etc. Delimitar el enfoque es algo personal.

8. FECHAS- El saber las fechas exactas de partida y de regreso al lugar de origen disminuye la ansiedad que pueda suscitarse al momento de adaptación y durante la estancia en el lugar destino. Uno se mentaliza a determinado lapso y cuando tiene una imagen mental de la fecha de comienzo y la fecha de término, esa imagen ayuda a organizarse mejor y a impulsarse a ir cumpliendo los objetivos durante ese periodo de tiempo. Cuando se deja el boleto abierto para el regreso, el tener que tomar la decisión de determinar una fecha una vez que uno se encuentra en el lugar destino puede resultar en extrema ansiedad e indecisión. Se recomienda saber la fecha del regreso desde antes de partir para favorecer también la adecuada adaptación a la cultura destino.

9. CUANDO SE COMPARTE- Si uno pretende irse con amigos hay que tomar en cuenta que no es lo mismo una amistad cuando cada quién tiene su casa que una "amistad-matrimonio" donde uno vive ya con el/los amigos y se conocen aspectos de las personas en cuestiones territoriales y el manejo de su intimidad y orden. Puede darse que uno sea muy ordenado y el amigo muy desordenado o viceversa y eso tiende a crear roces. Lo mejor para evitar problemas es establecer ciertas reglas de convivencia desde el inicio, como por ejemplo: la manera en que se hará el súper, si se compartirá o no lo que se guarda en el refrigerador o la despensa, si tendrá cada uno espacios para guardar sus cosas y determinar cuáles serán dichos espacios, si se pueden o no llevar visitas a la vivienda que se está compartiendo, dónde dejarán su ropa sucia y todos aquéllos detalles que son parte de la convivencia dentro de la casa. También es importante asegurarse de que todos estén conscientes de que el cambio de entorno y contexto puede crear también cambios en la dinámica de las relaciones y que puede ser que los amigos aunque sean amigos y se vayan juntos, tomen la experiencia con distintos grados de responsabilidad. Es recomendable asegurarse de ir en el mismo plan que los amigos con los que se pretende compartir la experiencia en cuanto al interés de dicha experiencia. La convivencia podría resultar difícil si uno quiere una experiencia serena y de estudio mientras otro quiere ir para vivir todos los días de fiesta, desvelarse y hacer cosas que no hace en su lugar de origen.

10. EMOCIÓN- Es normal que durante este periodo de planeación uno sienta emoción, se encuentre ansioso por irse, sienta prisa por querer comprar el boleto de avión, sienta como querer acelerar el tiempo, estar en expectativa, querer hacer la maleta con mucha anticipación y que incluso a otros les pueda parecer un poco exagerado. Este sentimiento es parte del proceso psicológico y emocional que el irse conlleva y es normal que se vaya incrementando hasta llegar a la euforia al momento de llegar al lugar destino. Dentro de este periodo es normal experimentar síntomas como falta de apetito, dificultad para dormir en la noche e hiperactividad.